A menudo, el tiempo de ciclo de una máquina de almacenamiento y recuperación se utiliza como referencia para evaluar el rendimiento de un sistema. Pero aquí es precisamente donde surge el error de concepto.
La máquina de almacenamiento y recuperación no genera realmente el flujo de materiales. Simplemente ejecuta las operaciones que han sido preparadas previamente en la zona de pre-almacenamiento (pre-zone).
💡 El rendimiento se genera delante de la estantería. Por eso, una zona de pre-almacenamiento inteligente es determinante para alcanzar un alto rendimiento en los almacenes de gran altura.
Las máquinas de producción no trabajan necesariamente sincronizadas con las máquinas de almacenamiento y recuperación. El sistema debe gestionar diferentes formatos, pedidos, tamaños de palé o pila y velocidades de producción, mientras el almacén ejecuta sus operaciones de almacenamiento y recuperación en ciclos.
La función de la zona de pre-almacenamiento es precisamente sincronizar estos dos mundos.
Y es aquí donde MINDA aporta la solución.
En MINDA entendemos que centrarse únicamente en los tiempos de ciclo individuales de las máquinas de un sistema de almacén no es suficiente para optimizar su rendimiento.
Nuestro objetivo es optimizar el rendimiento del sistema en su conjunto.
Porque la verdadera eficiencia no depende únicamente de la velocidad de una máquina, sino de cómo trabajan juntas todas las etapas del proceso.



